Los chicos del grupo Uno sacaron un disco hace poco y presentaban un concierto con la finalidad de grabar su segundo video clip. Un lujazo trabajar con gente que todo te lo pone fácil. Yo estuve encargado de la fotografía de ese día y debo admitir que los nervios me comían. Era la segunda vez que realizaba fotos en un concierto y la primera donde tenía la responsabilidad de conseguir algún material que sirviera. Moviéndome entre las siete cámaras de grabación, arriba y abajo del escenario, entre el público y los técnicos… rogando que alguna foto saliera nítida… creo que al final del día no salí tan mal. Una gran experiencia, muchas risas, muchísimo aprendizaje de gente que tiene años trabajando en esto… y una pila de fotos movidas y llenas de ruido.
Sólo me queda darle las gracias a Eliwood por depositar su confianza en mí y sacarme del estudio por un día.